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¿Sabia usted, que La Habana fue una ciudad que no dormía?


*Después de conocer el listado de este articulo, creo que no quepan dudas de que era La Habana la ciudad más noctambula y bailadora del mundo antes de la opresion castrista. Ni París, ni Las Vegas, ni New York han ofrecido a sus nacionales tanta distracción. Esos sitios bailables en nuestro país no dependían del turismo foráneo, con el interno se mantenían y progresaban.
La vida nocturna de la capital cubana se fue desplazando de la colonial Habana Vieja, al Vedado y a Miramar, mientras la comercial se materializa en Centro Habana, en calles como Prado, San Rafael, Monte, Galiano y Neptuno, cuya confluencia es conocida como “la esquina del pecado”. Todas las ciudades tienen su famosa calle de leyenda: Broadway o Quinta Avenida en Nueva York, Ramblas en Barcelona, Paseo de la Reforma en México, la calle Florida en Buenos Aires, Bourbon Street en New Orleans o la Gran Vía en Madrid. Ese espacio central en La Habana es La Rampa, en el barrio del Vedado.





Hoteles como el Habana Hilton (rebautizado Habana Libre en 1959), Capri o Riviera no son capaces de acercarse al altivo y clásico Hotel Nacional, construido en los años 30 frente al malecón, y en el cual se alojaron ilustres mafiosos como Frank Costello o Lucky Luciano, uno de sus propietarios y también artistas y personalidades de renombre internacional como describí en mi artículo sobre este hotel emblemático de La Habana. Cafeterías, restaurantes, clubes, teatros y cines, completan este entorno.

En los centros nocturnos habaneros se podían ver las revistas musicales más glamorosas, los mejores artistas nacionales y todos aquellos que tienen peso en la escena mundial. Los cabarets Parisién, Copa Room, Sevilla-Baltimore, Comodoro, Montmartre y Sans Souci, llevan por primera vez el bingo a la isla. Mientras el Plaza y Saint’s John, entre otros, mantienen una variada vida nocturna. Por sus escenarios y otros espacios musicales, pasan Arturo y Lucho Gatica, cada uno por su lado, Frank Sinatra, Libertad Lamarque, Leo Marini, Luis Aguilé, Daniel Santos, Bobby Capó, Carmen Miranda, Richard Roberson, Trío Calaveras, Andy Rusell, Pedro Infante, Nat King Cole, Renato Carosone, Tony Bennet, Tony Martin, Josephine Baker, Tito Guizar, Edith Piaf, Maurice Chevalier, Jorge Negrete, Lola Beltrán, Pedro Vargas, Mirta Silva, Los Panchos… Y también los españoles Pedrito Rico, Estrellita Castro, Sara Montiel, Carmen Amaya, Lola Flores, Imperio Argentina, Lolita Sevilla, Juanita Reina… Es fácil encontrarles tomando un mojito o compartido con Hemingway, Ava Gardner o Marlene Dietrich en La Bodeguita del Medio o El Floridita o comiendo en la Parrillada del Blanquita o en el Centro Vasco.

Entre otros clubes, bares, cabarets, y salones de centros privados de importancia que se solía ir a bailar, a tomar o a disfrutar música en vivo o grabada, estaban:
-Los Yesistas en Infanta y Reina.
-Unión Fraternal en los altos del Teatro Nacional en el Paseo del Prado.
-Sociedad Unión Club en Neptuno y Zulueta.
-Palermo Club en Amistad esquina a San Miguel.
-Centro Asturiano, que contaba con 70,000 miembros y quedaba frente al Parque Central.
-Centro Gallego construido entre 1907 a 1914 en Prado y San Rafael, con 90,000 miembros.
-Casino Español de Prado #302 construido en 1914 (donde después pusieron el Palacio de los Matrimonios, donde me casé).
-La Taberna San Román en San Pedro y Oficio por la Avenida del Puerto.
-Cabaret Tokio en San Lázaro y Blanco.
-Tony’s Club, en el corazón de La Habana, detrás del Capitolio
-Las Vegas, en Infanta, casi esquina a Humbolt.
-Salón Atenas, en Prado y Neptuno, es de donde sale el famoso numero de “La Engañadora” de Enrique Jorrín (era una sociedad para personas de color).
-Cabaret Nacional en San Rafael y Prado, con dos shows diarios y dos orquestas.
-Marquesina del Hotel Saratoga, Paseo del Prado #603 y Dragones.
-Río Cristal Club en el Km. 8 y medio de la Carretera de Rancho Boyeros.
-Reloj Club en la Avenida Rancho Boyeros Km. 6 y medio.
-Cabaret Sans Soucí en Arroyo Arenas Km. 15, con dos orquestas cada noche y dos producciones internacionales.
-Mambo’s Club en la Carretera de Rancho Boyeros Km. 3.
-Jardines de la cervecería La Polar en Puentes Grandes.
-Alí Bar en la Avenida de Dolores y Lucero.
-El Bambú Club en la Avenida Rancho Boyeros Km. 5½, restaurante campestre con dos shows por noche (donde bailó Tongolele).
-Night Club Mulgoba en el reparto del mismo nombre en la Avenida Rancho Boyeros.
-Cabaret Topeka en la Ave. de Rancho Boyeros.
-Night and Day en la Avenida de Rancho Boyeros.
-Sierra Nigth Club en Concha entre Cristina y Vía Blanca anunciando dos shows diarios y dos orquestas.
-Sociedad Curros-Enríquez en Santo Suárez.
-Hotel Sevilla inaugurado en 1908, en Prado #255 y Trocadero, convertido en 1924 en Sevilla-Bilmore.
-Morocco Club, Paseo del Prado #402.
-Balneario Casino Deportivo en 1ra. #608, pertenecía a una de las sociedades
españolas, tenía playa, actividades de todo tipo y contaba con un elegante salón de baile donde se daban fiestas
-Pan American Bar-Club, Ayestarán #235.
-Robert Club o Club de los Ingleses en la Carretera de Vento, Rancho Boyeros, después conocido como Golf Club de Cubalse.
-El Zombie Club, por Zulueta, uno de los cabarets mas famosos.
-Alloy Nigth Club, en Fábrica #7, Luyanó.
-Habana Yatch Club, uno de los clubes más exclusivos de la playa de Marianao.
-El Círculo Militar y Naval, Ciudad Militar, en 5ta. Avenida.
-El Balneario Universitario, en 1ra. #4202.
-El Hotel y Club Comodoro en 1ra. #8402, esq. 84.
-El Miramar Yacht Club, en la Avenida 1ra. #9012,
-El Club Cubanaleco de los empleados de la Cuban Electric Company en avenida 1ra. #9602.
-El Balneario Hijas de Galicia, Ave. 1ra.#9616.
-Saigón Club, restaurante y bar, 5ta. Ave. y 42.
-Hotel Copacabana en 1ra. #4404 y 46.
-Johnny’s Dream Club, en La Puntilla, muy cerca del teatro Blanquita.
-El Casino Español de clase media baja que se pagaba una mensualidad y podían ir todos los miembros de la familia y hasta alguna amistad.
-El Club Náutico de una clase media más alta.
-El Club Ferreteros en 5ta. Avenida y la 87.
-Jardines de la cervecería LaTropical en el Río Almendares.
-Tropicana, el líder de La Habana en la calle 72 #4504, esquina Línea del Ferrocarril, con dos salones, el Edén Concet “Un Paraíso Bajo las Estrellas” y el espectacular salón “Arcos de Cristal”, diseñado por el Arq. Max Borges para resguardo de la lluvia y el frío (“Joya de América”, considerado el Night Club más bello del mundo).
-La Taberna de Pedro.
-El Cabaret Rhumba Palace.
-Cabaret Panchín en 5ta. Avenida #11616.
-Cabaret Pennsylvania con dos shows cada noche, en 5ta. Avenida #11801.
-El Choricera Club, un centro rústico con mesas de madera sin pintar, de piso de tierra, fue su dueño el famoso músico de la raza negra El Chori, que ofrecía unos espectáculos con tambores batá que atraía a los turistas extranjeros, como el actor norteamericano Marlon Brando.
-Cabaret Mi Bohío 5ta Ave. # 11815.
-El Quibú estaba situado detrás de la Universidad de Villanueva, cerca de la playa de Marianao, junto al arroyo del mismo nombre.
-Club Sherezada en el Edificio del Focsa calle 17 y M.
-La Red de 19 y L.
-El Gato Tuerto de 19 y O.
-La Zorra y el Cuervo en 23 y O.
-Super Club La Rue, en la calle 19 #324 esq. H, que anunciaba diversiones del crepúsculo a la aurora.
-Cabaret Parisién y el Arboleda Room del Hotel Nacional.
-Hotel Vedado en O #244 entre 23 y 25.
-Hotel Habana Riviera en Paseo y Malecón con su Cabaret Copa Room.
-Hotel Capri en 21 y N con dos shows cada noche en su Salón Rojo.
-Hotel Flamingo en 25 #202 y O con su famoso Bar-Club Cortijo.
-Hotel Havana Deauville en Malecón y Galiano.
-Hotel Havana Hilton en 23 y L, en su salón Caribe y en su bar Seven Eleventh.
-Willie’s Club y restaurante de 21 y N.
-Johnnie’s 88, en O #208 entre 23 y 25.
-Montmartre Night Club en P y 23.
-Maxim’s Club en 3ra. y la 10.
-Club de 21 en la calle 21 y N.
-Los Nopales Bar y Restaurante en 3ra. y F, con atmósfera mexicana.
-El Restaurante 1830 en el final del Malecón.
-El Club Deportivo Asturias, que estaba primero atrás de la Pepsicola, en Carlos III.
-Edén Club en 23 y O.
-Eloy Club, en Línea, entre I y H. Propiedad del comandante Eloy Gutiérrez Menoyo y que tuviera como principal atracción un
gigantesco acuario.
-Bar-Club Turf, en Calzada y F, aunque la publicidad aclaraba “ambiente refinado” no dejaba de ser de los más oscuros.
-Club El Jhonny en la Calle A y 3ra.
-Salones de Los Jardines de la Cotorra en la Avenida Rotaria o Independencia Oeste en Guanabacoa.
-Casino Español al lado del Ayuntamiento en la calle Pepe Antonio en Guanabacoa.
-Liceo Artístico y Literario en la calle Máximo Gómez y Nazareno, Guanabacoa.
-Nigth Club El Mirador del Puerto en la Vía Blanca frente a la refinería de petróleo, próxima a la Calzada de Guanabacoa .
-Las Catacumbas, en la Virgen del Camino, con una ambientación y efectos terroríficos que hacían honor a su nombre.
-La Lechonera de Peña, en la Ave. Monumental y Carretera de Peñalver.
-Rotonda de Guanabo.
-Cuanda’s Club en Guanabo.
-Restaurante Bello Monte. En Santa María del Mar, con una tremenda vista de la playa de Guanabo y Santamaría desde un promontorio contiguo a la Vía Blanca.
-Club Bancario en Santa María del Mar, después Hotel Atlántico.
-Club Militar en Guanabo.
-Puerto Príncipe Club en Guanabo.
-Bar Celimar. Playa Brisas del Mar (por la vía Blanca pasando Guanabo).
-Playa Celimar (al lado de la playa Bacuranao), Un restaurante y bar con su salón estilo tropical.
-En Cojímar, en La Terraza Club en la calle Real #161. Después famoso como restaurante La Terraza, por ser asiduo del lugar Ernest Hemingway.
-Club Náutico de Cojímar de la Calle Real #229.
-Hotel Puerto Antonio en Guanabo.
-Liceo de Regla con tres salones, con uno bajo techo, y dos al aire libre en los que alternaban tres orquestas tan famosas como la de Beny Moré y Roberto Faz.
-Salones de la Malta Hatuey en Apodaca y Cienfuegos, San Francisco de Paula.
-La Tasca en Cárcel y Prado. Ambiente Español.
-El Colmao, en la calle Aramburu 366. Ambiente Español.
-El Bar-restaurante Floridita en Obispo y Monserrate, la cuna del daiquirí, donde destaca la presencia del escritor Ernest Hemingway en el lugar como figura emblemática del mismo.
-El Monseñor sito en 21 y O en el Vedado, que sin duda cuenta con uno de los mejores bares-restaurantes de La Habana, siempre con exquisita música en vivo donde destacaron artistas de la talla de Bola de Nieve.
-Sloppy Joe´s es la meca de los visitantes extranjeros sobre todo norteamericanos y es esa casa, famosa también por sus sándwiches y por su fabulosa barra y ambiente.
-El club Pan American, en la calle Bernaza 1. Este fue el primer establecimiento de su tipo en La Habana que contó con la maravilla del aire acondicionado, y estuvo a punto, en su momento, de arrebatarle la clientela al Floridita.
-Frascati en Prado 357 se especializaba en cocina italiana, algo bastante escaso en la época.




Y dejo para lo último a uno pequeño pero al que acudí muchísimo, y siempre lleno desde que abría hasta que cerraba, muy concurrido por la juventud de los primeros años de la revolución, porque en el Club Olokku, en Calzada y E, en el Vedado, tocaba, contra toda censura y prohibiciones, un conjunto de rock que eran las delicias de la juventud: Los Astros de Raúl Gómez. Ahora es una pizzería, por cierto muy buena donde se hacen extraordinarias pizzas de atún con aceitunas, mis preferidas.
Hay que recordar que ahora se niega, pero todos sabemos que en Cuba la música norteamericana, de cualquier tipo, pero en particular el Rock and Roll se consideraba subversiva, por eso es buena esta remembranza, cuando el dictador comunista lleno de odio y resentimiento en uno de sus cansones discursos, expresó:
“Por ahí anda un espécimen, otro subproducto que nosotros debemos combatir. Muchos de esos pepillos vagos hijos de burgueses, andan por ahí con unos pantaloncitos demasiado estrechos, algunos de ellos con una guitarrita en actitudes Elvispreslianas y que han llevado su libertinaje a extremo de querer ir a algunos sitios de concurrencia pública a mostrar sus shows feminoides por la libre, pero todos son parientes, el lumpencito, el vago, el Elvispresliano, el pitusa.”
Estas palabras fueron el pistoletazo de arrancada, para la implementación de toda una doctrina de exclusión, represión e inducción a la discriminación del “diferente” como practica social. Dentro de este método, el rock, y la música anglosajona en general, se consideraban como vicios incompatibles con la actitud revolucionaria.
Y el club Olokkú, mientras duró, fue un oasis dentro de esa cortina de represión del gusto o preferencia artísticas.
En fin, este es solo un brochazo, de los centros nocturnos de La Habana, por supuesto que había muchos más.



Contrariamente a lo que se ha propagandizado, la vida en Cuba era muy divertida, a pesar de la pobreza de algunos. Había lugares exclusivos para determinada raza o socios, pero la gran mayoría de los jóvenes sin ser ricos, podían disfrutar y compartir en familia en muchos de los salones antes mencionados que cobraban una módica entrada. Había para escoger, para todos los gustos y clases de personas. O sea, en Cuba, y muy especialmente en la capital, bailaban tanto el rico como el pobre, el negro o el blanco, el decente y el vulgar, cada cual en su nivel, y había niveles para todos.

Después de conocer este listado creo que no quepan dudas de que era la capital de Cuba la ciudad más bailadora del mundo. Ni París, ni Las Vegas, ni New York han ofrecido a sus nacionales tanta distracción. Esos sitios bailables en nuestro país no dependían del turismo foráneo, con el interno se mantenían y progresaban.

Tomado del perfil de facebook de Gabriel Astengo
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