LO ÚLTIMO
Home » » ¿Podemos y debemos burlarnos de Fidel Castro?

¿Podemos y debemos burlarnos de Fidel Castro?


Por eso me fui de Cuba.- ¡Vaya con la preguntica! ¡Uff! ¡Candela! ¡Se acabó la fiesta! ¡El limón dulce y la piña sala’!

Pues SI y gústele a quien le guste y pésele a quien le pese, como decía mi santa madre que Dios la tenga en la gloria.

A los cubanos nos encanta el choteo, somos capaces de reírnos hasta de nuestras propias desagracias, otra cosa es decir mentiras, enfrentamos la vida con humor porque hemos aprendido que la risa es el único alimento que este gobierno no nos puede vender por la libreta de abastecimiento.


Fidel Castro esta tan feo que cuesta trabajo creer que sea el mismo tipo que hizo temblar a los cubanos, a veces pienso que el “ilustre octogenario” ya se murió y que este es otro viejo disfrazado que lo sacan de vez en cuando para asustar a la gente y que los cubanos no nos salgamos de la rayita. ¡Vaya como un coco macaco!


Desde que yo era muchacho en Cuba se oían cuentos de Pepito y otros donde el dictador era centro de burlas y mofas que en verdad daban mucha risa. El cubanazo de Guillermo Álvarez Guedes era el campeón contando estas historias, no habrá nadie como él, pero les aseguro que mi generación, y otras, se deleitaron y gozaron con su picaresca y que, en muchas ocasiones, nos llamaba a la reflexión.


Dice mi amiga la cínica, que parece que hoy tiene el filósofo subido, que ella cree que no, que no debemos burlarnos porque el tipo es una persona mayor y está muy enfermo y el respeto a los años debe estar por encima de todo.


Bueno, bueno, bueno ¡que la compre quien no la conozca!, yo sólo digo que es verdad que el respeto es una condición sagrada y debe ser la principal característica de todos los seres humanos pero: ¿Respetó alguna vez Fidel Castro a Cuba y a los cubanos?


Todo lo que hizo este hombre, desde su silla de tirano enternecido con el poder, fue para su propia conveniencia y para inmortalizar su “imagen” de guerrero antiimperialista, “defensor de los humildes”, bravucón contra los americanos y no sé cuantas mierdas más. El siempre supo que muchos cubanos pasaban y pasan hambre, no tienen agua potable, carecen de servicio eléctrico, viven en casas en estado deplorable, en condiciones de pobreza, extrema pobreza y mendicidad, sin opciones para la vida, anhelando un exilio innecesario y “luchando” a diario para no tener que morirse en un país donde las semillas de cualquier cosa pueden crecer en los campos y alimentarnos a todos más de tres veces al día.


No, que Dios me perdone, pero nunca nadie se burló más de un pueblo que este sujeto, se “cagó” en la historia de una nación, en sus tradiciones y en sus costumbres. Provocó con su desastre económico y socio-político una diáspora de más de 3 000 000 de personas, a los cubanos enfrentados entre ellos incluso en el mismísimo exilio, el odio, el rencor, la violencia y la indiferencia, que es el peor de los sentimientos cuando se tiene que gritar, protestar y exigir lo que nos pertenece.


No, que esta vez me perdonen mi amiga la cínica y quienes piensen como ella, el respeto se gana no se merece, el respeto es honor y sabiduría, humildad y decencia, saber oír otras opiniones y apartarnos cuando lo que hacemos no tiene ningún resultado y lastima a muchas personas.


Este pésimo hombre perdió su honorabilidad cuando decidió pasarnos por encima con su totalitarismo, su egolatría y su sordera.
Share this article :

No hay comentarios: