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En La Habana Vieja abre un negocio una japonesa.

Sayuri Yoshida
HAVANA TIMES — En la esquina de Aguacate y Obrapía, Sayuri Yoshida, original de Tokyo, ha puesto un pequeño negocio de Crepe y comida japonesa, y va ganando clientes por su diferencia y diversidad.
La dueña -una periodista admiradora de Cuba- ha decidido ser empresaria y entrarle a los negocios en el país, “… antes que los estadounidenses… (que) se lo comen todo”. El nombre “Crepe Sayu)” es la de su pequeña hija.
Sayuri y su niña –hija de un conocido artista cubano- ya son personajes incorporados a las dinámicas de esta localidad habanera, donde son queridas y servidas por muchos.

¿Crepe Sayu?

Sayuri: Cuando compré una casa aquí (para rentar habitaciones) salió la idea de hacer el “Crepe Sayu”.
Me pregunté ¿qué puedo hacer en Cuba?, porque la comida aquí es difícil, muchas cosas que no siempre hay.
Entonces, busqué lo que siempre hay: harina, huevos, leche (…), y en el ¿qué puedo hacer? salió esto.
El Crepe se puede hacer en Cuba. No soy cocinera profesional, soy periodista, pero una mujer japonesa sabe qué cocinar.
El Crepe puede ser dulce o salado, es una masa, como el taco, y bien se le puede poner cualquier carne, huevo, camarón o dulces.
En el inicio probamos venderlo en el Malecón, para saber si al cubano le gustaba o no y vendimos mucho.
En otro momento, pensé que boniato siempre hay e hice croquetas de boniato, además del Crepe. En Japón usamos papa, pero aquí en Cuba, la papa no está en existencia todo el tiempo, aunque en Japón también hay un lugar que venden boniato. Uso mis propios ingredientes (que la hace diferente) y la gente ¡como compran!, para llevársela a casa también.
Ahora estoy haciendo comida con arroz.

¿Residencia en Cuba? ¿Sayu?


Sayuri: Hace como 12 años, vine por primera vez como turista. Tenía un proyecto sobre Hiroshima –Nagasaki, el “Atena Japan”, e hice un libro, del cual regalé a Cuba cerca de 10 mil ejemplares, para que los niños aprendieran sobre eso (…). 


Me enamoré de la Isla, me gustaba. Escribí un libro sobre ella, y en ese momento conocí a Nelsón Domínguez (renombrado artista cubano) le hice una entrevista para el libro.
Él es el padre de mi hija. Me resultaba mayor, pero al año lo acepté. Es buena gente, pero es muy serio.
Nos casamos. Me embaracé y parí a la niña -Sayu Domínguez Yoshida- en Japón, porque hasta el momento yo tenía trabajo de periodista allá. No sentía seguridad, no quería venir para acá, porque aquí no hay pañales ni leche, todo es difícil para mí (…) y me era más cómodo cuidar a la niña allá. Tampoco hablaba bien el español.
Hace como tres años que Nelson y yo no estamos juntos, pero ¡cómo cuida de mi hija! Es buen padre, y los sábados y domingos siempre la cuida él.
Entonces, no había seguridad para vivir, pero cuando la niña empezó el preescolar era mejor aquí en Cuba. Me gusta Cuba para mi hija.
Aquí en la Isla es más cómodo. Mucha gente se preocupa por los niños, hasta los vecinos, todo el mundo los cuida, pero en Japón no hacen eso.
En mi Patria para jugar con una amiguita, mamá tiene que ir junto a ella, se ve como mucha responsabilidad para otros padres, no quieren tocar a la hija de otros.
Además, me gusta la historia de Cuba, por la Revolución.
Capitalismo o socialismo a mí no me importa, pero la mentalidad del cubano sí, como la de José Martí y Fidel, esos pensamientos me gustan. Como vivir juntos, ayudar, no competir, así de esa forma me gusta. Además, en Japón después de la Segunda Guerra Mundial todo cambió, porque Estados Unidos entró en todo y de todo lo que había, la mitad es de Estados Unidos.
Japón no tiene mucho de original y cambió muchas cosas, pero en Cuba se lucha contra Estados Unidos. Cuba está pobre, no hay cosas, pero ¡cómo vive! Luchando ha sobrevivido.
¡Qué fuertes son los cubanos! Siento respeto por ellos.
Porque mira, no hay cosas, pero allá, si algo se rompe se bota y se compra nuevo, pero aquí en Cuba buscan la manera de resolver… es más inteligente. Todo eso lo aprendí y me ha gustado.
El cubano es inteligente (…) Soy periodista y viajé a muchos, muchos países, y en los pobres, hay de todo, pero no tienen educación. Pero me sorprendió el cubano. Es pobre, pero tiene educación, es inteligente. Cuba es un país único, me gusta mucho…
Yo quiero que Sayu aprenda de Cuba. Entonces, cogí la Residencia cubana y puse a la niña en la escuela.
Sayu tiene ahora seis años. Ya está en segundo (grado escolar). Toda la Habana Vieja y todo el mundo la conoce a ella. Ay !es la candela, ¡la candela!
Atiendo el negocio el tiempo en que la niña está en la escuela (curso escolar) (y) vamos de vacaciones a Japón.
Tengo cinco hermanos y cuatro de ellos trabajan junto a mi papá, de eso viven, tienen un negocio juntos. Somos dos hembras y la otra es periodista también.

¿El negocio?



Sayuri: Había que buscar negocio, porque no tenía dinero.
Tengo licencia para ejercerlo y pago impuesto, claro. Tengo empleadas a dos cubanas un día una y otro día la otra.
Soy la única japonesa con este negocio. Hay otra gente vendiendo sushi, pero el dueño es cubano.
Lo más difícil es abastecerme, el camarón, la langosta y el pulpo aparecen. La croqueta de boniato y el Sushi es lo más popular en la venta, pero la salsa japonesa tiene muchos condimentos que estoy comprando en Japón.
Así, como para el sushi traigo las algas, pues en Cuba no hay, también traigo el wasabi. En el caso del arroz, uso el de aquí, lo que no le pongo aceite (…) (y cohesiona mejor). La Salsa Soya también, a veces sí aparece, pero no mucho y es muy oscura. No sale bien. No es buena… salada y también tiene peste. En Japón es más rica.

Ofertas actuales

Sayuri: Con Crepe salado se oferta: Toncatsu (empanizado de cerdo), Shogayaki (bistec de cerdo con jengibre), Ebifurai (empanizado de camarón con mayonesa), empanizado de pescado, y de jamón y huevo (todos se acompañan de berro, col y cebolla). Por otro lado, el Crepe 7 dulce tiene propuestas de plátano o guayaba con natilla de chocolate.
Algunos de estos rellenos para Crepe se sirven en comidas con arroz y croqueta de boniato. El Sushi es un servicio independiente, lo mismo de camarón, pulpo o langosta, así como el Danburi de pulpo. Y como bebida mantienen el frappé de limonada.
Al japonés le gusta mucho Katsudon y Sushi. El Katsudon lleva arroz, ponemos el empanizado de cerdo con salsa japonesa, huevo y cebollino.

Los clientes

HT: La gente parece encantada con los platos que ofrece el “Crepe Sayu” y con la forma de cocinar de Sayuri 
Existen algunos habituales. Otros tenían ya desarrollado un gusto por la comida japonesa.
Cuentan que este Sushi es muy bueno y les gusta mucho.
Algunos son tan fans que vienen casi a diario, y hay quien vive cerca y viene desde que “Crepe Sayu” comenzó y les “… encanta como Sayuri hace la comida”, “Está buenísimo, bien hecho”.
Una señora me comentaba que su hija y su yerno son adoradores del Sushi y viven ahora en Estados Unidos. Les enviará unas fotos, para que sepan que ya existe un lugar así en La Habana.
Una japonesa decía que es muy rica la croqueta de Sayuri. Que es diferente en Japón, en forma y sabor; mientras su acompañante, un cubano viviendo en Japón, agrega que esta croqueta tiene de aquí y de allá.
Sayuri: El negocio va muy bien, dice contenta del logro.
HT: Sayuri Yoshida, tiene uno de los pequeños negocios más auténticos de la Habana Vieja, si de sabor se trata. Cada vez gana más adeptos, se mantiene abierto de Lunes a sábado, de 10:00 am hasta a 7:00 pm. e-mail: sayuri@atenajapan.com

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