LO ÚLTIMO
Home » » Llamado popular para el Internet en Cuba

Llamado popular para el Internet en Cuba

HAVANA TIMES — ETECSA, el monopolio estatal de las telecomunicaciones en Cuba, abrió hace unos pocos meses un sistema de correos electrónicos para teléfonos celulares que permite, a todos los usuarios contratantes, enviar y recibir correos electrónicos a y desde cualquier destinatario en el todo el planeta.
Sin duda, una ventana al mundo, en medio del retraso que sufren las telecomunicaciones en Cuba. Importante en un país donde solo se podía acceder al correo electrónico a través de la carísima red de puestos oficiales para Internet, al costo de $ 4,50 la hora, o por medio de cuentas limitadas de algunas empresas y o servidores ministeriales como los de Cultura o Salud Pública.
El costo de la instalación del nauta en el teléfono es de $ 2,50 y el gasto es aproximadamente de un dólar por megabit, sea de descarga o envío. No es exactamente un medio económico si se usa para el trasiego amplio de informaciones, artículos y fotos; pero para enviar unos pocos caracteres, es más barato que el sistema de mensajes telefónicos.
La población cubana lo ha adquirido masivamente y ya hoy hay horarios en que el servidor está saturado y lo mismo se puede esperar 15 minutos que media hora para poder enviar un mensaje, de manera que la inmediatez, que es una de las razones de este tipo de correo, se está perdiendo, algo en lo que deberán trabajar urgente los funcionarios de ETECSA.
Otro problema que confronta el nauta es que al llenarse la bandeja de entrada hay que ir a las oficinas de ETECSA que tienen computadoras conectadas al sistema para descargar directamente el correo y limpiar la bandeja, pues de lo contrario el servicio se lentifica en el teléfono. Esta operación debe hacerse regularmente y al menos una vez al mes hay que ir a las oficinas de ETECSA donde existe el servicio y abonar $ 0.50 para reactivar la cuenta.
Por estos inconvenientes pudiera decirse que esta nueva ventana al mundo, está media rota y debe modernizarse.
Igual, para reducir el gasto del cliente y estimular el uso de este servicio nauta, la compañía podría estudiar la posibilidad de reducir o eliminar el costo de la recepción y cobrar solo por el tráfico de salida.
Los directivos de la empresa deben tener en cuenta estos problemas y tratar de darle solución para el buen funcionamiento del servicio y la satisfacción de sus clientes.
No obstante, se trata en general de un paso importante en las telecomunicaciones en las condiciones de Cuba, que ETECSA debería cuidar y garantizar, pues en cierta forma está ayudando a resquebrajar el bloqueo informativo al que ha estado sometido el pueblo cubano por falta de Internet y constituye una vía fundamental para el relacionamiento de los cubanos con sus familiares fuera del país.
ETECSA ha recibido críticas por sus abusivos precios y otras afectaciones a los usuarios. Es posible que gracias a esos señalamientos ahora veamos un mayor dinamismo con esta del nauta, otras iniciativas de servicios, como la recarga doble, ofertas de líneas con saldo y el envío de noticias de la prensa nacional.
Dinamismo que se sigue mostrando insuficiente y lento a los efectos de las necesidades de la informatización de la población y del desarrollo de la economía en general.
Informaciones en la red indican que ETECSA está interesada en ampliar la conectividad en el país; pero que aspira a hacerlo desde la continuación de su monopolio.
Para algunos especialistas, la creación de un amplio sistema proxy para controlar los accesos, de mucho costo y personal especializado, es una de las razones de que no tengamos todavía internet.
Para otros, las verdadera razones son políticas, basadas en el temor a que la interconectividad social que posibilitaría aumentar masivamente las presiones de la población a favor de cambios económicos políticos y sociales.
Hay una cierta lógica para estos miedos en un sistema político acostumbrado al monopolio de la información y a que las decisiones se tomen sin contar con el apoyo de las mayorías.
Los que así actuaran estarían siendo los principales enemigos del desarrollo científico, social, cultural, económico y democrático de la sociedad. El mundo moderno y desarrollado es inconcebible sin internet. Cualquier ¨socialismo próspero y sustentable¨ como el preconizado por el gobierno, tampoco tendría alguna posibilidad sin la red de redes.
Pero es comprensible: la demanda de una internet amplia y a bajo costo precisa una nueva filosofía en el enfoque político-económico por parte del estado que sigue aferrado a la vieja mentalidad de la centralización en las decisiones y a los “monopolios socialistas” en economía: nada más contradictorio, nada más anti socialista, nada más anti marxista, nada más enemigo del desarrollo, nada más contrarrevolucionario.
Al parecer, la apertura de EEUU a Cuba en esta materia, le resulta insuficiente al estado cubano, el cual en las recientes negociaciones sobre el tema debe haber expuesto con toda claridad cuáles son las trabas norteamericanas que persisten y, que la parte estadounidense haga lo que le corresponda para remover cualquier obstáculo en ese camino.
Cuba, su pueblo, su cultura, su desarrollo económico, su libertad necesitan de eficientes servicios de comunicaciones. ¿Hasta cuándo los malabares con esta demanda de amplio consenso popular?
Fuente:http://www.havanatimes.org    Escrito por Pedro Campos
Share this article :

No hay comentarios: