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Habrá sitio para moros y cristianos en La Habana Vieja

Los planes de construcción de una mezquita en La Habana siguen en pie, según Imam Yahya, líder de la Unión Árabe de Cuba.

Que los musulmanes le tomaran la delantera a Cristóbal Colon en el descubrimiento de América, es una afirmación que nos ha dejado con la boca abierta. Recientemente el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, aseguró en la cumbre de dirigentes musulmanes de países latinoamericanos celebrada en Estambul, "que los mahometanos llegaron a América en el siglo XII".
Según la nota, el descubrimiento de América por parte de marinos musulmanes se remonta al año 1178. Al menos tres siglos antes de que el almirante Cristóbal Colon declarara en una playa cubana haber divisado "la tierra más hermosa que ojos humanos han visto".
La aseveración se apoya en un polémico artículo publicado en 1996 por el historiador Youssef Moroueh, donde alega que Cristóbal Colon relató en uno de sus pasajes —quizás recogido en la bitácora de la Santa María o en anotaciones de Fray Bartolomé de las Casas— "haber visto una mezquita erigida en el macizo montañoso nororiental".
Pero los seguidores de Moroueh descartaron la hipótesis, puesto que resulta evidente, que dicha  expresión se refería a la comparación metafórica de un accidente geográfico.
Pedro Lazo Torres (tercero a la dcha.), Imam Yahya, en la Meca
Lo cierto es que el orgullo musulmán del presidente Erdogan —célebre por sus controvertidas declaraciones, tanto dentro como fuera de Turquía— ha exacerbado el interés por la construcción de una mezquita en el Centro Histórico de La Habana, para que los musulmanes cubanos practiquen sus ceremoniales y oratorios de adoración a Allah.
Acorde a la enciclopedia oficialista EcuRed, siempre se consideró que Antón Farah fue el primer árabe que llegó a Cuba en 1879, pero las pesquisas concluyen que sus coterráneos ya estaban llegando desde 1850 y que en su mayoría procedían de Siria, Líbano y Palestina, que en aquellos tiempos eran regiones sometidas al Imperio Otomano.
Se calcula que entre 1850 y 1900 inmigraron más de 2.000 árabes, cifra que se incrementó hasta totalizar los cerca de 34.000. Esta inmigración se ha repartido por toda la Isla y, en el caso de la capital, sus mayores asentamientos se enmarcaron en las calzadas de Jesús del Monte y la de Monte, debido a las condiciones favorables para sus actividades comerciales. También en el reparto Santa Amalia, del municipio capitalino de 10 de octubre, existe una agrupación considerable de libaneses.
A partir de 1905 comenzaron a instituirse sociedades a lo largo de la Isla —21 en total— y en abril de 1979 se fundó la Unión Árabe de Cuba (UAC), con el fin de promover "la unidad, la identidad y la cultura de dicha comunidad". Esta sede está enclavada en la calle Prado números 256-258, municipio Habana Vieja.
De 50.000 árabes y descendientes residentes en Cuba —según estimados—, un 25% de su población está afiliada a la UAC. Sin embargo, la práctica del islam se circunscribe a una cifra que ronda los 3.000, o sea, un musulmán por cada 3.600 nacionales, quienes necesariamente, no tienen que ser árabes o descendientes para practicar esta religión.
La Lic. María Derich Gutiérrez, vicepresidenta de UAC, nos informó que la Unión Árabe solo aporta datos del islam desde el punto de vista académico. Lo concerniente a la práctica de dicha fe en la Isla solo compete a la Liga Islámica de Cuba, encabezada por el señor Pedro Lazo Torres, también conocido por el seudónimo de Imam Yahya [Líder Juan].
Con el Imam Yahya
En su humilde apartamento del municipio Marianao, el Imam Yahya nos recibe con vestimenta árabe y Corán en mano, para luego citarnos alternando los idiomas árabe y español: "Creemos en los profetas Abraham, Ismael, Jacob, Moisés y Jesús, porque el todopoderoso Allah los calificó también de musulmanes".
"Musulmán es todo aquel que se somete a la voluntad de Dios [Allah] —afirma Lazo Torres—, las mismas leyes que les reveló Abraham a Moisés están basadas en el respeto al prójimo, no desear lo que posee y tampoco hacerle el mal."
Lazo Torres asegura que su religión mantiene las mejores relaciones con otras y vuelve a reiterar que "el Islam es la completa aceptación y obediencia a las enseñanzas de Dios, que Él reveló a su profeta Muhammad, mal llamado Mahoma".
"Desde hace más de 500 años hay presencia musulmana en Cuba —apunta—. Lo fue Rodrigo de Triana, uno de los expedicionarios de las naves comandadas por el almirante Cristóbal Colón, pero lo mantenía en secreto como hicieron muchos islamistas, por temor a sufrir las reprimendas de la Santa Inquisición."
A mediados de los años 80 del siglo pasado comenzaron a organizarse los practicantes de esta religión en la Isla y en el año 2007 la Liga Islámica de Cuba adquirió personalidad jurídica. Alega que nunca han sufrido impedimentos, ni reprimendas por parte de las autoridades.
"Al contrario —aclara—, hay relaciones muy cordiales con la Oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista. Incluso, se nos pidió cooperación durante la cumbre de Países No Alineados celebrada en La Habana para garantizarle confort a los mandatarios y funcionarios musulmanes que asistieron a la cita, a quienes se les habilitó un recinto para sus oratorios en el Palacio de las Convenciones".
Lazo Torres desmiente haber tenido desavenencias con el Gobierno por la no construcción de la mezquita —como citaron algunos despachos—. "Tras reiteradas peticiones de la Liga islámica, el Estado cubano accedió a la construcción del citado templete, pero los ciclones que siniestraron la Isla en el año 2008 causaron atrasos en los proyectos", esclarece.
"Es cierto que los musulmanes radicados en Cuba no tienen una mezquita tradicional, pero sus oratorios de viernes se realizan en sitios improvisados de manera individual o grupal, como en casas, círculos sociales obreros como el Félix Elmuza del reparto Náutico, o en el Acuario Nacional —por solo citar dos ejemplos—. También las ceremonias del mes del Ramadán se celebraron en el Paseo del Prado."
En la Casa del Árabe, sita en la calle Oficios número 16, entre Obispo y Obrapía, en La Habana Vieja, se habilitó un local de apenas 70 metros cuadrados en el tercer piso de la instalación, con dos recintos: uno para abluciones —purificación con agua— y otro para oratorios, donde los viernes se apiñan casi un centenar de practicantes entre los que se distinguen miembros del cuerpo diplomático acreditado en la Isla.
Una fuente que solicitó el anonimato, informa que en el local de Oficios número 13 (antiguo Museo del Automovilismo), que fuera afectado por un derrumbe parcial, se acometerán trabajos para habilitar otra mezquita con financiamiento de la embajada saudí.
Por otra parte, Lazo Torres asegura "al cien por cien" que la mezquita se construirá, y que sus proyectos —acometidos por la Oficina del Historiador de la ciudad— marchan viento en popa. Pero rehusó ofrecer detalles sobre el estilo arquitectónico y los financistas de la construcción. Otras fuentes aseguran que la embajada saudí y otras del Levante, serán las que sufragarán los gastos.
El área de la nueva mezquita tendrá 32.000 pies cuadrados (superficie comparable con un terreno de béisbol) y se localizará en las proximidades de la central termoeléctrica Otto Parellada (Tallapiedra) y los elevados de la Terminal Central de Ferrocarriles, presumiblemente en la intersección de la Avenida Arroyo y la calle Diaria. Pero hasta la elaboración de esta nota, en el sitio permanece un expendio de agroproductos y no se ven indicios de los movimientos de tierra u otros laboreos que preceden a las construcciones.
El Imam Yahya (Pedro Lazo) participó recientemente en el congreso de dirigentes musulmanes de países latinoamericanos en Turquía, y escuchó por boca del propio presidente Erdogan, su anhelo de erigir una mezquita en un macizo montañoso cubano. De igual forma ya consumó el deber de todo musulmán de visitar La Meca, aunque sea una sola vez en la vida. Mientras desaprueba que algunos fundamentalistas se escuden en el islam para cometer actos terroristas, razones que tienden a satanizar la religión, asevera que las principales causas que convulsan al Levante son las desigualdades sociales y la injusticia.
Al indagar en la sinagoga de la calle Acosta, esquina a Picota en La Habana Vieja, y en la iglesia católica de Vives y Revillagigedo, de la barriada de Jesús María, sobre la construcción de la mezquita en las proximidades de sus sedes, tanto el líder de la religión hebrea como el sacerdote se abstuvieron de emitir opiniones.
En cambio, un dirigente partidista de la termoeléctrica Otto Parellada (Tallapiedra), que solicitó el anonimato, argumentó: "Cuba es un Estado laico, y el Partido Comunista no tendrá ningún inconveniente en abrirles las puertas a los musulmanes para que militen en nuestras filas si así lo desean".
Hasta el momento, lo más parecido arquitectónicamente a una mezquita tradicional en la ciudad de La Habana, es la edificación que alberga la secundaria básica Fructuoso Rodríguez, enclavada en la calle Línea y 6 de la barriada capitalina del Vedado.
Fuente:http://www.diariodecuba.com  Escrito por PABLO PASCUAL MÉNDEZ PIÑA 
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